Miguel Ángel Monge (Hutech Consulting): “El riego por goteo es el sistema que ahorra más agua y consume menos energía”

Posted on

10 Miguel A. MongeEntrevista con
Miguel Ángel Monge
Director de Hutech Consulting

Miguel Ángel Monge es un gran experto en el diseño y manejo de sistemas de riego aplicados a la agricultura y con experiencia en el Centro Nacional de Tecnología de Regadíos.

¿Cuáles serían las principales ventajas e inconvenientes de los distintos tipos de riego más usados hoy en día?

El riego por goteo es el sistema que ahorra más agua y consume menos energía comparado con el resto de sistemas, ya que se emplean menores volúmenes de agua y por consiguiente menores caudales. Al ser un sistema más preciso es a su vez más sensible a errores y desviaciones tanto en la fase de diseño como durante su manejo, por lo que estos errores influirán significativamente en la uniformidad de emisión de agua. Hay que destacar la sensibilidad del riego por goteo a las obstrucciones y sus mayores exigencias en filtración. Permite la incorporación eficaz y rápida de nutrientes disueltos y utilizar aguas con un alto contenido en sales disueltas.

En cuanto al riego por aspersión, al humedecer toda la superficie del terreno, la uniformidad del sistema no es un aspecto tan preocupante como en el caso del riego por goteo. Un inconveniente es el efecto del viento y la distorsión que pueda producir aunque cuando se riega en bloque (grupos de aspersores regando a la vez) esta distorsión puede compensarse en el tiempo. Una limitación de este sistema sería el uso de aguas salinas. El sistema por aspersión es apropiado para realizar tratamientos fitosanitarios y nutricionales al mojar toda la planta.

El riego por gravedad o en superficie es el que más agua consume y mayores pérdidas produce debido a las filtraciones en profundidad. Aunque esto pueda servir como recarga de acuíferos, se desaprovecha evidentemente el recurso. Precisa de la menor inversión y de un menor gasto en energía.

Debido a los procesos de modernización de regadíos de las últimas décadas y al esfuerzo de agricultores, Comunidades de Regantes y la ayuda de las administraciones públicas en la financiación de las obras de transformación, han disminuido mucho las zonas regadas por riegos en superficie y su transformación a riegos a presión, sobre todo por goteo. Así, de las 3.640.000 hectáreas puestas en regadío en España en la actualidad, el 50% son de goteo, un 24% lo son de aspersión y un 26% de gravedad.

Desde hace tiempo han crecido de forma exponencial la demanda de pozos de sondeo ¿es una solución definitiva o su proliferación puede agravarla?

Cuando no hay posibilidad de conseguir la suficiente agua para riego procedente de ríos y embalses, se ha buscado en el subsuelo mediante la ejecución de pozos y la extracción de las masas de los acuíferos. Una explotación descontrolada ya sabemos a dónde nos lleva. Si la extracción supera la recarga, la profundidad a la que se encuentra el agua cada vez será mayor y esto implica, aparte de problemas medio-ambientales, graves inconvenientes para los agricultores al necesitar más energía para extraer el agua y se incrementan los costes/año. La bajada de nivel del agua en los acuíferos conlleva un proceso de salinización del agua que puede ocasionar bajadas de rendimiento en los cultivos menos tolerantes al exceso de sales y mayor inversión en productos correctores. En riegos por goteo se necesitará mayor mantenimiento en las instalaciones para evitar obstrucciones.

El contenido de partículas en suspensión del agua (limos, arcillas y arenas) también aumenta, por lo que las necesidades de filtración deben de ser mayores. Se está haciendo un gran esfuerzo desde la Administración, Confederaciones Hidrográficas y Comunidades de Regantes para controlar tanto la ejecución de sondeos como los volúmenes de agua extraída por campaña de riego para evitar la sobreexplotación de acuíferos.

¿Conocer bien la demanda real de agua que necesita un cultivo es clave para valorar su rentabilidad?

Sin lugar a dudas. Las técnicas actuales de monitorización del nivel de agua en el suelo sirven de gran ayuda para racionalizar el riego. Los equipos han ido evolucionando, son cada vez más eficaces y han disminuido los costes de fabricación lo que permite a un número cada vez mayor de regantes su adquisición. Creo que el siguiente salto en la tecnificación de la agricultura de regadío en España se orientará hacia la generalización de la monitorización lo que repercutirá muy positivamente en la rentabilidad de los cultivos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s