vino y bodegas

Vinitech-Sifel, la cita clave para el sector vitivinícola y hortofrutícola del 20 al 22 de Noviembre en Burdeos

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Vinitech 2016, CEB, Bordeaux

Del 20 al 22 de noviembre, Vinitech-Sifel, la feria bienal internacional del sector vitivinícola y hortofrutícola, reunirá en el recinto ferial de Burdeos toda la oferta del mercado en 65.000 m² de superficie de exposición: 850 expositores – constructores y fabricantes de equipos – de 20 países presentarán sus últimas innovaciones, equipamientos, técnicas y servicios. Se espera la asistencia de más de 45.000 profesionales de 70 países.

Con 1.200 marcas representadas, Vinitech-Sifel ofrece una gama amplia y multifuncional de equipos y servicios que acompañarán la actuación de los profesionales en sus actividades; esta oferta estará organizada en torno a:

4 polos: “Técnicas de cultivo”, “Equipamientos para bodegas”, “Embotellado y acondicionamiento”, “Servicios”.

2 recorridos temáticos transversales: “Bío” y “Frutas y hortalizas”.

En colaboración con los principales actores de la profesión, el salón presenta las principales innovaciones y las últimas soluciones a través de:

-Los Trofeos de Innovación para la innovación en materia de productos, procesos y técnicas; los Trofeos Amorim para jóvenes emprendedores; el Trofeo Oenovation y los concursos de packaging…

Vinitech-Sifel está desarrollando nuevos enfoques temáticos que ilustran el dinamismo de los sectores, en particular: el área Techno Show (demostraciones técnicas y pruebas de las últimas maquinarias agrícolas), visitas técnicas a los viñedos de Nueva Aquitania para descubrir las mejores tecnologías utilizadas en las bodegas y el viñedo.

Con una verdadera ambición de apertura sobre el intercambio de competencias y experiencias, Vinitech-Sifel despliega un sistema de encuentros y de espacios, en torno a temas actuales, concretos y prospectivos…:

-El Espacio “Transición ecológica”

-El Foro de Ideas: una verdadera plataforma de expresión, este espacio acoge un denso programa de conferencias y talleres.

El salón ofrece un contexto favorable para estos intercambios con la organización de encuentros para acoger y promover las relaciones con los expositores e impulsar los negocios. Así como reuniones de negocios: un lugar de encuentro de negocios entre compradores y proveedores Y la acogida de delegaciones internacionales con gran potencial de inversión en la feria: viñedos europeos, EE.UU., Australia, Sudáfrica, América Latina, India y China entre otros.

Seipasa refuerza su apuesta por el sector del vino ecológico con Ecoracimo 2018

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seipasa ecoracimo

Seipasa, empresa especializada en el desarrollo y fabricación de biopesticidas, bioestimulantes y nutricionales para la agricultura, ha firmado un acuerdo con Ecovalia para convertirse en patrocinador exclusivo de Ecoracimo 2018, el concurso internacional que elegirá al mejor vino ecológico del mundo.

El certamen se celebrará el próximo 12 de mayo en el Castillo de Montilla (Córdoba) bajo la supervisión de un prestigioso panel de 20 catadores internacionales. La XIX edición de Ecoracimo se presenta con el objetivo de impulsar a los agricultores ecológicos que trabajan la vid y a las bodegas que elaboran caldos biológicos certificados.

El director de marketing de Seipasa, Juan Manuel López, ha insistido en la apuesta de Seipasa por el sector ecológico para reforzar su desarrollo y promoción internacional: “Ecoracimo está totalmente alineado con los valores de Seipasa y su apuesta por la tecnología natural como motor de la agricultura. Desde Seipasa queremos apoyar y reconocer el gran esfuerzo de los productores y bodegas que trabajan vinos ecológicos certificados”.

López ha destacado el excelente momento que vive el sector y ha subrayado las cifras que así lo demuestran. “Solo en España se dedican 106.000 hectáreas al cultivo de uva ecológica. Es casi un 11% más que el año anterior y una muestra muy evidente del amplio recorrido que tiene por delante este sector”.

Ecoracimo 2018 está organizado por Ecovalia, la Diputación de Córdoba y el Ayuntamiento de Montilla. El certamen está dividido en 7 categorías (vinos tranquilos, blancos, rosados y tintos, vinos de aguja, vinos espumosos, vinos de licor y vinos de uvas sobremaduras). Dentro de cada categoría se otorgarán varios premios. El máximo galardón –Premio Especial Diputación de Córdoba- se concederá al vino con máxima puntuación dentro de los Ecoracimos Gran Oro. En esta XIX edición se espera la participación de más de 200 muestras.

El compromiso de Seipasa con la industria ecológica también se extiende al sector del aceite. Seipasa también ha patrocinado la XVII edición de Ecotrama, el Concurso Internacional de Aceites de Oliva Virgen Extra Ecológicos que se celebró el pasado mes de abril en Baena, Córdoba, bajo un formato muy similar al de Ecoracimo 2018.

Eusebio Fernández Casasola (Bodega Pago de Casasola): “Nuestro Tempranillo se asemeja bastante al de Ribera del Duero porque trajimos las cepas de allí”

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eusebio fdez casasolaEntrevista con
Eusebio Fernández Casasola
Gerente de Bodega Pago de Casasola

Encontrar una bodega fuera de las zonas vitivinícolas tradicionales de Extremadura no es tarea sencilla. Porque no es igual sacar adelante  un viñedo en la comarca de La Siberia que en Tierra de Barros o Matanegra. El empeño de Eusebio Fernández Casasola por producir uva de calidad y elaborar vinos en Castilblanco, muy cerca de Alía, lo ha logrado y ya es un referente en su zona, donde también hay otras grandes bodegas como Carabal en Alía.Un territorio dominado por las vistas de la sierra de Guadalupe, la sierra de Altamira y la sierra de las Villuercas.

¿Cómo surgió el proyecto del viñedo y bodega de Pago de Casasola y en qué momento se encuentra?

El proyecto comenzó hace 18 años, cuando se adquirió el terreno. Es una finca en una zona de raña, con un subsuelo muy húmero y cuenta con una superficie de 3 hectáreas. Se plantó viñedo en espaldera, un 98% de la variedad Tempranillo y un 2% de la variedad syrah, con alrededor de 5.100 cepas. Al estar en una zona poco vitivinicultora las dificultades fueron muchas en los comienzos. No había gente con experiencia en la materia y hubo que salir fuera a asesorarse, nosotros concretamente en la zona de la Ribera del Duero. De allí también se trajeron los plantones de vid.

¿La zona de Castilblanco donde os encontráis, a 600 metros de altura, que características aporta al viñedo?

El viñedo se encuentra en el término de Castilblanco, limítrofe con Alía (Cáceres), a una altitud de 600 metros, en suelo de aluvión. Al estar en una zona donde las temperaturas diurnas son extremadamente altas y donde la humedad del subsuelo trae noches frescas, se produce una variación térmica importante que desestresa al viñedo en la época de producción, lo que aporta al vino unas características especiales.

¿Cómo ha sido la última vendimia tanto en cantidad de uva y vino como en la calidad de la misma?

Al haber sido un año seco la última vendimia ha sido muy corta en producción, sin embargo, la calidad de la uva ha destacado respecto a otras cosechas.

Con las dos variedades que tenéis, Tempranillo y Syrah, ¿qué vinos habéis elaborado hasta ahora y que características les definirían?

En nuestra bodega elaboramos un vino tempranillo que se asemeja bastante al Ribera del Duero ya que, como comentamos anteriormente, allí fue donde aprendimos, si bien posee también unas características propias que aporta el terreno y el clima.

Es un vino tinto con una graduación de 13 grados y medio, color rojo rubí de gran intensidad, muy redondeado en boca, con sabores a frutos rojos como la cereza la mora o la frambuesa que, sometido a la crianza adquiere aromas a tabaco, madera y vainilla. Sus dulces y nobles sabores y su vivacidad le otorgan un postgusto largo.

¿Manda más en la elaboración de vuestros vinos vuestros propios gustos o el conseguir vinos amables para todo tipo de públicos? ¿Es un vino de autor?

Actualmente tenemos el crianza, de diferentes añadas y un también reserva de 2012. Siempre hemos tratado de elaborar vinos amables para todo tipo de público y poco a poco vamos consiguiéndolo.

pago de casasola

Las bodegas de Almendralejo y Requena solo elaboran 12 de los 245 millones de botellas de cava de la D.O.

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cava extremadura

La guerra del cava que enfrenta al actual Consejo Regulador de la Denominación de Origen, dominado por los elaboradores catalanas, con las bodegas de cava de Requena (Valencia) y Almendralejo (Badajoz) sigue enconada. Aunque el anuncio del Ministerio de Agricultura de permitir las plantaciones que estuvieran registradas antes del 29 de diciembre –cuando se publicó el decreto que limita las plantaciones en el año 2018– ha calmado algo los ánimos, el enfrentamiento continúa. Y la balanza está muy desequilibrada.

Hay que tener en cuenta que de las 245 millones de botellas que se registran cada año en la DO Cava, sólo unos 12 millones de ellas proceden de fuera de Cataluña: 7 millones de las ocho bodegas elaboradoras de Requena y algo más de cinco millones de botellas de las cuatro bodegas extremeñas (Bonaval, Vía de la Plata, Marcelino Díaz y Romale).

La situación es similar si se comparan las hectáreas de viñedo para cava de Cataluña frente al resto de regiones productoras: de las 36.000 hectáreas, más de 29.000 están en Cataluña, frente a las 4.000 de Requena y las cerca de 1.400 de Extremadura, de las que menos de la mitad están en producción aún. Solo en Requena se prevén plantar entre 600 y 700 nuevas hectáreas este año que ya estaban registradas. Las bodegas de Requena esperan alcanzar en 2025 los 15 millones de botellas de cava con D.O.

Hay que recordar que el Real Decreto del Ministerio de Agricultura limitaba a 172,3 hectáreas las plantaciones de uva para cava para el 2018, de las que solo 57,4 hectáreas eran de nuevas plantaciones y el resto para replantaciones y conversiones en derechos de plantación.

La Editora Regional de Extremadura continúa la aventura de publicar teatro

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La colección Escena Extremeña ha añadido un nuevo título a su ya amplia lista de obras teatrales de autores extremeños con la edición de Esa noche, de Miguel Murillo Fernández, obra que ganó el VII Premio de Textos Teatrales de Autor Extremeño-FATEX 2015, convocado por la Federación de Asociaciones de Teatro de Extremadura. La obra recoge la convivencia de cuatro hermanas tras los sucesos acaecidos durante cierta noche del pasado. La incertidumbre y el lirismo atraviesan esta tragedia de fuertes resonancias existenciales -lorquianas y shakespearianas- en las que conviven las inquietudes más contemporáneas con los más inevitables e intangibles legados de la tradición. La obra incluye la traducción al portugués a cargo de Fernando Rodrigues.

Con el mantenimiento y ampliación de esta colección, se pretende dar respuesta a uno de los objetivos de la Editora Regional de Extremadura, como es la de vincular  la obra  de nuestros autores  teatrales hacia  más amplios destinatarios que,  además de su lectura,  tengan la posibilidad  de montar los textos. En este sentido  estas ediciones se hacen en directa  colaboración con el Centro de las Artes Escénicas y la Música y con FATEX- Federación de Asociaciones de Teatro de Extremadura.

Otras obras recientemente publicadas han sido Niebla en Arizona, de Chiqui Paniagua, comedia teatral que también incluye la traducción al portugués; La duda, de Claudio Martín, obra que fue el primer finalista en la VI edición del “Premio Internacional de Teatro Agustín González” en 2014; y La edad del paraíso, de Julio César Galán.

La reciente publicación de estas obras refuerza la oferta dramática de la Editora Regional de Extremadura, a la que no dejará de prestar atención como servicio público de cultura.

A Extremadura le faltan estrellas y soles

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La región solo tiene a Atrio en la Guía Michelin de mejores restaurantes y a Atrio, Torre de Sande y Gonzalo Valverde en la Guía Repsol

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Restaurante Atrio, en Cáceres

Extremadura atesora una excelente cantidad de alimentos y bebidas con denominación de origen o indicación geográfica protegida. Y otros que no lo son pero que también tienen gran fama y que componen una variada despensa de primera calidad. Sin embargo, en los fogones, los reconocimientos no son tantos en las principales guías gastronómicas.

Junto a la Región de Murcia, Extremadura es la que menos restaurantes con Estrella Michelin tiene en la actualidad: solo Atrio en Cáceres comandado por Toño Pérez y José Polo, que mantiene sus dos estrellas en la Guía del 2018. Un gran reclamo para la ciudad de Cáceres que debe una buena parte de su prestigio también a su impresionante bodega, con excepcionales añadas de bodegas de primer nivel nacional e internacional. Sus precios oscilan entre los 110 euros del menú tradicional y los 129 euros del menú degustación de media para deleitarse con unas cortezas agridulces de ibérico, una loncha ibérica de calamar y curry o su sugerente postre de torta del Casar con membrillo trufado y aceite de vainilla.

En la edición del 2018 de la Guía Michelin han entrado 16 nuevos restaurantes con una estrella y ninguno de ellos se ubica en Extremadura. La región llegó a contar con tres restaurantes con estrellas Michelin en la pasada década: además de Atrio, también estaban entre la élite de la restauración nacional Aldeabarán en Badajoz con una estrella y Altair en Mérida con otra. Aldeabarán, cuyo jefe de cocina era Fernando Bárcena, perdió su estrella en la edición del 2008. Mientras, Altair, cuyo jefe de cocina era Ramón Caso, la ganó en el 2005 y dejó de tenerla en la Guía del 2011.

La excusa de la escasa población no puede explicar por si solo la falta de nuevos restaurantes en la principal Guía gastronómica del mundo. El caso del restaurante Maralba que ha logrado este año 2018 dos estrellas Michelin estando ubicado en Almansa, una localidad de menos de 25.000 habitantes de la provincia de Albacete, es paradigmático. O que la provincia de Huesca, con solo 221.000 habitantes, haya logrado situar a tres restaurantes con una Estrella Michelin.

Es verdad que la puesta en marcha de un restaurante de los que figuran con estrellas Michelin requiere de una fuerte inversión tanto material como en personal. Y en el caso de las Guías quizás se prima en exceso las técnicas de vanguardia y una cierta experimentación gastronómica frente a una cocina más tradicional que abunda más en Extremadura.

Otra de las Guías más prestigiosas para los amantes de la buena mesa es la Guía Repsol, que premia con Soles a los que considera mejores restaurantes de cada región. De los más de 530 restaurantes elegidos, solo tres se ubican en Extremadura: Atrio son tres soles; Torre de Sande de Cáceres con un sol desde 2015 y Gonzalo Valverde en Mérida con un sol logrado en 2017. Este último dispone de un menú ejecutivo por 18 euros.

El proyecto Antier Wines explora la autenticidad de las viñas antiguas de Sierra de Gata

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El enólogo Jesús M. Recuero quiere abrir una bodega en Villamiel para elaborar sus propios vinos y los de viticultores de la zona

En la mayoría de los pueblos de Sierra de Gata, en el noroeste de la provincia de Cáceres, sigue siendo muy común la elaboración de vinos de pitarra para autoconsumo y la venta en el mercado local. Un proyecto cooperativo con sede en Villasbuenas de Gata, integrada desde 2010 en Acenorca, intentó profesionalizar su elaboración y comercialización, aunque acabó de forma abrupta y dejando a cientos de viticultores de la zona sin explicación en la vendimia del 2016.

Sabedor de su gran potencial y enamorado de los viñedos antiguos de variedades autóctonas, Jesús María Recuero –enólogo y bodeguero afincado en Villanueva de Alcardete, al noreste de la provincia de Toledo–, ha impulsado el proyecto de Antier Wines, con sede en Villamiel, que ya ha lanzado al mercado sugerentes vinos con notable éxito y que exploran variedades de la zona como la Ojo de Liebre o la Verdejo Serrana en blanco, o la Piñuelo, la Rufeta o la Tinto Fino en tinto.

“La familia de mi mujer es de Villamiel, donde tenían casa con su antigua bodega y algún viñedo. Siempre que viajaba a Sierra de Gata y veía sus viñedos de sierra, tenía claro que con ellos se podían elaborar vinos singulares, auténticos, que transmitieran todo lo que encierra este paisaje. Junto a mi cuñado, Agustín García Rico, comenzamos el proyecto”.

Ya ha creado la empresa Viñedos históricos de Sierra de Gata S.L., con sede en Villamiel. Durante los últimos tres años, hasta su inesperado cierre, Jesús María Recuero, llevó la dirección técnica de la Bodega cooperativa de Sierra de Gata en Villasbuenas y elaboró sus vinos Antier y Trasantier allí. “Al menos conseguimos que los viticultores cobraran su uva, cosa que no sucedía habitualmente. Quince días antes de la vendimia del 2016 nos dijeron que cerraban. Sin más. Se trató desde el principio de un proyecto mal concebido, alejado de las zonas de más producción, sin capacidad y mezclaba la uva de 11 pueblos, que tienen peculiaridades distintas”. Defensor de los vinos de pitarra como “patrimonio cultural”, cree que su proyecto es totalmente compatible.

Tanto la pasada vendimia como la actual han tenido que elaborar sus vinos en la casa-bodega Recuero 1873 que tiene en Villanueva de Alcardete. Allí elabora también vinos singulares, con la marca Sigilo, de uvas procedentes sobre todo del Valle de Cigüela de variedades singulares como la Brujidera, Tinta Madrid o Tinta Velasco.

“Nuestra idea es abrir una bodega pequeña en Villamiel para elaborar nuestros vinos y también los de agricultores de la zona interesados”. Actualmente están llevando unas 28 hectáreas de viñedo en la zona, con bajas producciones, adelantado la vendimia sobre lo que es tradicional allí para conseguir todos los matices afrutados del vino. La zona produce entre 60.000 y 100.000 kilos de uva, aunque el municipio de Villamiel en sus tiempos llegó a producir más de 200.000 kilos. También están muy interesados en los viñedos del pueblo de Robledillo de Gata, que cuenta con menos de 15 hectáreas de viñedos de suelos pizarrosos. “Por suerte, la reestructuración del viñedo no llegó aquí, y se han podido mantener variedades de gran riqueza y muy adaptadas al terreno”.

Hasta ahora cuenta con dos líneas de vinos, la Trasantier, para vinos más tradicionales en su elaboración; y los Antier, de una viticultura más radical, sin sulfitos y sin filtrar, vinos naturales de la tierra”. La comercialización en la zona, en hostelería y cosas rurales, ha sido muy buena. “La producción no nos llega con la demanda que tenemos”.